Adiestrar a un perro en positivo: vídeo con la orden de sentado paso a paso

DANIEL PÉREZ.

El adiestramiento canino en positivo es un tipo de adiestramiento que, como su propio nombre indica, se basa principalmente en el refuerzo positivo. El refuerzo positivo es el proceso que fortalece una conducta debido a que esa conducta particular tiene consecuencias agradables. Por ejemplo, si su perro se echa y en ese momento le da un trocito de comida, él tenderá a echarse con más frecuencia para recibir la comida. Entonces, estará usando el refuerzo positivo para enseñarle a echarse.

La ausencia absoluta de refuerzos negativos, castigos y collares de adiestramiento (de ahorque, de púas o eléctricos) hace que el adiestramiento positivo sea muy amigable tanto para los perros como para sus dueños. Esta es quizás la principal ventaja de esta técnica de adiestramiento canino.

Otras ventajas son la facilidad para comprender las técnicas y lo divertido que resulta usarlas para entrenar a un perro. Además, el adiestramiento en positivo no se concentra solamente en los ejercicios de obediencia, sino que es ampliamente utilizado para solucionar problemas de conducta.

Los detractores del adiestramiento en positivo suelen argumentar que no es una buena manera de adiestrar porque el perro solamente responde cuando hay comida de por medio, y porque los resultados no son confiables, siendo más bien todo lo contrario, ya que la misma técnica de adiestramiento conlleva el ir retirando premios gradualmente conforme las ordenes que estamos enseñando se afianzan.
Aunque los argumentos de los oponentes son muy comunes, no son ciertos. La eficacia del adiestramiento canino positivo se hace evidente en la enorme cantidad de perros que se adiestran con métodos positivos para realizar trabajos asistencia, de terapia y actores entre otros.

En el vídeo que les mostramos a continuación, presentamos, a modo de tutorial, cómo un adiestrador canino lleva a cabo un entrenamiento básico como es la orden de sentado. Nuestro experto de hoy, Daniel Pérez Berciano, es educador canino titulado y voluntario de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Alcoy. Para la realización del ejercicio Daniel ha contado con Pumba, uno de los perros abandonados que esperan adopción en el albergue.

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