Un muro por la igualdad

La Escola d’Art ha pintado un gran mural en Horta Major

Un muro por la igualdad
El grupo de alumnos de 2º de Ilustración Aplicada y una de las profesoras responsables, ante el mural ya finalizado.

Sus nombres son Verónica, María del Carmen, Carlos, Mari, Clara, Marta, Elena, Nerea, Buenache, Sonia, Fani y Paula. Son alumnos de 2º curso de Ilustración Aplicada de la Escola d’Art y cada uno de ellos ha dejado testimonio de su creatividad en el mural que han pintado en los patios del colegio Horta Major. Un mural donde han ilustrado una serie de escenas a todo color que llevan implícitos valores como la inclusión social, la igualdad o el respeto hacia los demás.

La iniciativa surge “a través de David Ulibarri, profesor de la escuela, quien nos pone en contacto con David Salinas, director de Horta Major, que está interesado en que se ilustren los muros de las pistas exteriores de fútbol y básquet de su centro, de manera que desde el departamento se decide que Irene Pascual, profesora de 2º curso, lo llevara a cabo en el último proyecto del semestre”, explica Diana Ortiz, otra de las profesoras responsables.

Para la elaboración del mural, los alumnos se repartieron en grupos para trabajar cuatro temas distintos: la naturaleza, los cuentos infantiles, el deporte y los juegos tradicionales. Por eso destacan la dificultad de desarrollar los diferentes temas por separado y luego convertir esos bocetos y diseños iniciales en un único mural. “Ha sido un proyecto absolutamente colaborativo que ha necesitado de un trabajo muy cohesionado”, señala la profesora Isabel Remohí.

La pintura del mural se alargó tres días. “Fueron tres días de trabajo intenso pero muy satisfactorio, pendientes de la meteorología. Los alumnos no se habían enfrentado nunca a un trabajo de este tipo y lograron plasmar con éxito sus diseños realizados previamente en papel, pintar un muro de más de 50 metros de largo por dos de alto no es nada fácil y la calidad del mural final ha sido excelente, ha supuesto un gran aprendizaje para todos, además en el colegio están encantados con el resultado”, remarca Ortiz.

Del lado de los alumnos, también se muestran satisfechos con el proyecto, sobre todo después de asistir a la reacción de los escolares al salir al patio y comprobar cómo había quedado la pintura. “Entendieron el significado perfectamente”, comentan. Además, valoran el reto que ha supuesto también trabajar por encargo y agradecen la confianza: “Por un lado te obliga a hacerlo de forma cerrada, no es libre como si te dejan hacer una obra por tu cuenta, pero por otro es una experiencia porque el trabajo real cuando nos dediquemos a esto en un futuro, va a ser así”, reconocen.

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