Alcoi Sud, el parque empresarial que nos llena de esperanza
Este 2025 ha sido todo un vaivén de circunstancias para el tejido económico de nuestra tierra. Aunque no se podrá catalogar en términos negativos, sí se puede afirmar que ha estado sometido a momentos de intenso oleaje, que ha golpeado en algunos sectores y en algunas empresas. Unas veces por la coyuntura política, por las políticas arancelarias, la contracción de algunos mercados o el despegue de otros. Pero siempre exigiendo a todos los empresarios y empresarias flexibilidad, adaptabilidad, previsión y mucho esfuerzo por no perder la estela del momento.
Afortunadamente, nuestra ciudad y nuestra comarca tienen recursos y mucha experiencia para sortear todo tipo de tormentas. Pero en ese navegar, por fin hemos visto un faro que parecía más seguro que otros, más cierto y que nos iluminaba mejor el derrotero de nuestro navío.
En esta sucesión de tormentas y calmas, este año nos ha traído una de las grandes noticias de los últimos 30 años: la concreción de un Plan Estratégico para disponer a corto plazo de suelo industrial, Alcoi Sud. El protocolo tripartito firmado en primavera y la consideración de actuación urgente de otoño son dos pasos que nos permiten aventurar que detrás de las promesas y las palabras, también hay hechos. Una sensación que para el tejido empresarial nos permite pensar que hay esperanza en nuestra tierra, después de escuchar sistemáticamente la letanía aciaga de “abandonad toda esperanza” cada vez que se hacía una apuesta por desarrollar suelo industrial en nuestro entorno.
Alcoi Sud es el ancla que nos puede fijar en esta tierra a nuestro tejido industrial y que puede consolidar una estructura empresarial con visión de futuro, sin ánimo de deslocalizarse. No digo que pueda ser nuestra última oportunidad, pero sí afirmo que es la oportunidad verdadera. Nuevos retrasos y nuevos frenos supondrán nuevos costes, posiblemente muchos de ellos inasumibles en un mundo cambiante, muy voraz y que no repite oportunidades ni entiende de segundas vueltas. Por eso, el 2026 será determinante en los planes de generación de este espacio empresarial de carácter e interés casi provincial, vital para el futuro de Alcoi.
Un proyecto que no está reñido con la protección del entorno natural, el paisaje y la cultura del territorio, gracias a una ubicación predeterminada que, con las medidas oportunas, permite eliminar cualquier riesgo, respetar los recursos naturales que son de todos, y potenciar un desarrollo social que sea compatible con el respeto medioambiental.
El Parque Empresarial Alcoi Sud puede ser una de las piezas más importantes para convertir a la Comunitat Valenciana en la principal plataforma logística del Mediterráneo, un nodo esencial en el desarrollo de nuestra industria tradicional y una palanca vital para un nuevo sector basado en la digitalización y la tecnología por la que apuesta Alcoi.
Alcoi Sud se encuentra en el área de influencia del corredor ferroviario mediterráneo, dispondrá de una conexión directa con la Autovía A-7, que une el norte de Alicante con el sur de Valencia, que nos comunica fácilmente con los aeropuertos de Valencia y Elche-Alicante, así como con los puertos de ambas ciudades. Un nuevo suelo industrial que puede beneficiarse de los futuros nodos intermodales como el planteado en Villena o la ZAL de San Luis.
Alcoi Sud permitirá a nuestras empresas encontrar espacio para sus desarrollos estratégicos, adecuarse a las nuevas exigencias que la industria requiere y avanzar en la competitividad que hoy en día nos lastra por la falta de suelo adecuado a los nuevos usos de las industrias y empresas de cualquier sector.
O avanzamos en esto, o la alternativa de hacer nada seguirá lastrando nuestro futuro. En la actualidad, Alcoi sufre la doble carencia de parcelas medianas para uso industrial o terciario; y no dispone de grandes parcelas que permitan instalar industrias de mayor tamaño o ampliar estructuras de las actuales. Nuestro suelo de hoy tiene problemas de accesibilidad directa con la Autovía A-7 y, a pesar de los importantes y caros esfuerzos de entidades como IVACE, sufre el impacto de unas infraestructuras que se han quedado obsoletas, lo que dificulta la llegada de empresas innovadoras y tecnológicas.
Si nos preocupan nuestros espacios protegidos, y nos preocupa mucho, los actuales polígonos creados en los años 60 y 70 del siglo pasado están demasiado cerca de espacios protegidos, como el río Serpis o el parque natural de la Font Roja. Y los polígonos más recientes ya están sufriendo problemas estructurales como el deslizamiento de tierras, que dificulta su uso y desincentiva la llegada de nuevas empresas.
Alcoi, y todos conocemos experiencias frustradas anteriores, sabe que tiene pocas alternativas más. No podemos seguir mirando el cartel de entrada a ese futuro incierto que algunos nos prometen bajo el lema de ‘abandonad toda esperanza’, y sí podemos trabajar juntos y de manera responsable por otro que nos invite a abrazar esa esperanza a la que no queremos renunciar.
LUCÍA PASCUAL. Presidenta de la Cámara de Comercio de Alcoy