La gélida costumbre del primer baño del año de la familia Peidro

Protagonizaron, casi sin quererlo, el primer y refrescante chapuzón del año en la localidad de Opatija, en Croacia

La gélida costumbre del primer baño del año de la familia Peidro
Brindando en la playa de la localidad de Opatija.

Empezar el año con un baño en el mar es toda una tradición en muchos lugares del mundo. Y en algunos casos, especialmente en las frías aguas del norte europeo, se puede considerar una auténtica heroicidad. La llegada de un nuevo año lleva también el deseo de renovación y purificación. Sumergirse en aguas heladas simboliza para muchas personas dejar atrás aquello viejo para empezar con frescura, en una práctica que combina rituales ancestrales con retos físicos.

A pesar de las bajas temperaturas y las aguas gélidas, hay quién ha acabado cogiendo gusto a esta experiencia. Es el caso de los hermanos alcoyanos Miguel y Jorge Peidro, que desde hace más de una década —desde 2011— planifican sus viajes para despedir el ejercicio y hacerlo en una localidad costera donde se celebre el conocido ‘primero baño del año’. En esta ocasión, decidieron recibir el 2026 en tierras eslovenas y desplazarse después hasta la no muy lejana ciudad de Opatija, en Croacia. Su presencia resultó todo un acontecimiento.

“Contactamos con la organización y se mostraron encantados con nuestra presencia”, explican. Tanto es así que les concedieron el honor de ser padrinos del acto, un reconocimiento que se visualiza llevando una bengala en el momento de adentrarse en el agua. Y la cosa no acabó aquí. “Había gente de otros países próximos, pero nadie venía de tan lejos como nosotros”, relatan. La expectación fue tal que incluso el alcalde del municipio se interesó por su participación, y también tuvieron su minuto de gloria al ser entrevistados por la televisión local.

La costumbre del primer baño del año dentro de la familia Peidro se ha ido extendiendo con el paso del tiempo. En esta ocasión, junto con Miguel y Jorge, también cumplieron el ritual Neus y Miguel José, hijos del primero, acompañados de sus respectivas parejas, Javi y Lourdes.

Aseguran que no ha sido el baño más gélido que han hecho nunca. Aquel día, el agua del mar del Adriático estaba alrededor de los cinco grados, mientras que la temperatura ambiente se situaba cerca de los ocho. Sin embargo, reconocen que “el baño no suele superar el par de minutos; es imposible aguantar más”. Aun así, el hecho de bañarse el primer día del año despierta una gran expectación. “Normalmente hay más gente mirando que dentro del agua. En Holanda había miles de personas observando el baño y todas pagaban entrada”, explican sorprendidos.

Escocia, Polonia, Holanda, Italia, los Estados Unidos o Croacia son algunos de los destinos escogidos por la familia Peidro para empezar el año con un chapuzón muy refrescante. Y, según aseguran, todavía vendrán muchos más. Seguro.

La gélida costumbre del primer baño del año de la familia Peidro
Es costumbre que los padrinos entren con bengalas al agua.