“Fernando Cabrera fue un humanista comprometido con el progreso de Alcoy”
Entrevista al historiador y crítico de arte, José Luis Antequera
Con motivo de la reciente constitución de la Fundación Fernando Cabrera, el historiador y crítico de arte José Luis Antequera analiza el alcance de una iniciativa que busca preservar, estudiar y difundir la figura del pintor alcoyano. La apertura de la Casa del Pavo, antiguo estudio del artista y referente del modernismo, será el primer hito de un proyecto que combina memoria histórica, actividad cultural y proyección turística para Alcoy.
– Desde el punto de vista histórico y artístico, ¿qué lugar ocupa Fernando Cabrera Cantó en el relato cultural de Alcoy y del arte valenciano de principios del siglo XX?
Fernando Cabrera se sitúa en el núcleo de la corriente académica de 1900. Pertenece a la escuela mediterránea, fue alumno de Fortuny y tuvo como gran maestro a Castro Plasencia, uno de los principales pintores históricos de España. Cultivó todos los géneros —pintura histórica, retrato, costumbrismo, pintura decorativa y mural— y evolucionó posteriormente hacia la pintura del natural. Aunque tuvo contemporáneos relevantes, como Plácido Francés, todos se movían dentro de la órbita académica del momento.
– Usted lo ha definido como un “humanista comprometido con el progreso de su ciudad”. ¿Cómo se materializaba ese compromiso?
Cabrera tuvo una formación excepcional, con trece años de estudios entre Alcoy, Madrid y Roma, gracias a una beca obtenida en 1891. A su regreso, fue uno de los pocos artistas formados en el extranjero que decidió volver a Alcoy, junto a Francisco Laporta. Se volcó plenamente en la ciudad: fue profesor en la Casa de la Bolla y en la Escuela Industrial, se integró en la vida social y cultural y alcanzó prestigio internacional sin abandonar su compromiso local.
Estuvo presente en casi todas las instituciones alcoyanas: presidió la Asociación de San Jorge, diseñó elementos festeros, fue presidente de Cruz Roja, participó en iniciativas educativas y sociales, realizó donaciones para proyectos cívicos y apoyó a otros artistas. También impulsó la biblioteca y La Gruta del Círculo Industrial, entidad que presidió, y fundó la Sociedad de Conciertos. Actuó en todos los ámbitos clave de la vida cultural y social de Alcoy.
– La Casa del Pavo fue un importante espacio de tertulia intelectual. ¿Qué papel tuvieron estos lugares en su época?
Fue la única casa burguesa de Alcoy abierta al debate y a las nuevas ideas. Por su estudio pasaron figuras destacadas de la política y la cultura, como Canalejas, Albéniz o Rubinstein. Aunque existían espacios colectivos como el Círculo Industrial, el estudio de Cabrera fue un referente privado de la vida intelectual.
– ¿Qué valor patrimonial tiene la recuperación del estudio original de 1909?
La casa está declarada Bien de Interés Cultural, lo que obliga a respetar estrictamente su carácter. El proyecto de la Fundación permitirá visitar el zaguán, las antiguas caballerizas, el jardín, el estudio y la torre posterior. Coincidiendo con el centenario de su nombramiento como Hijo Predilecto de Alcoy, se pretende recuperar el espíritu del pintor y convertir el espacio en un centro polivalente y activo.
– Cuando se habla de un espacio “museográfico y vivo”, ¿a qué se refiere exactamente?
Se abrirá la Casa del Pavo a la ciudadanía y a los visitantes mediante rutas guiadas. Además, se está produciendo un documental conmemorativo y se organizará una exposición antológica. También habrá un ciclo de conferencias en colaboración con el Mubag, con especialistas en la obra de Cabrera, que se desarrollará tanto en Alcoy como en Alicante.
– La Fundación se constituyó formalmente en noviembre de 2024. ¿Cuáles han sido los principales retos?
La Fundación obtuvo registro legal en marzo del año pasado y está formada por diez patronos, siete de ellos familiares directos de Fernando Cabrera y Elvira Brutinel, además de representantes de la Fundación Mutua Levante, el Círculo Industrial y la dirección artística. El objetivo es que la ciudadanía sienta la Fundación como algo propio. Para ello, se recuperará el estudio tal como era y se abrirá al público, aunque uno de los principales retos actuales es la captación de patrocinadores.
– ¿Qué aportan la Fundación Mutua Levante y el Círculo Industrial al proyecto?
Ambas entidades facilitan espacios y apoyan el desarrollo de la Fundación, compartiendo el objetivo de mantener vivo el espíritu asociativo de Fernando Cabrera y transmitirlo a las nuevas generaciones. También se prevé la creación de unidades didácticas para centros educativos, adaptando esos valores al presente.
– La exposición ‘Fernando Cabrera: Un vínculo permanente con Alcoy’ fue la carta de presentación de la Fundación.
La familia conserva varias obras del pintor, muchas inéditas, que fueron cedidas para la muestra, aumentando su interés. Entre los objetivos de la Fundación está también la elaboración de un catálogo razonado de su obra y, a largo plazo, la creación de un gabinete de tasación.
– Finalmente, ¿qué puede aportar este proyecto al posicionamiento cultural y turístico de Alcoy?
Es la única casa modernista que funcionará como Fundación abierta al público. El objetivo es hacerla accesible y activa, recuperando la filosofía de 1909. Además, se crea un eje de colaboración entre el Ayuntamiento, la Fundación Mutua Levante y el Círculo Industrial. La Casa del Pavo será un nuevo foco cultural y turístico, permitiendo al visitante entrar y experimentar el ambiente de principios del siglo XX.