Un informe técnico “duro” del Ayuntamiento pone serias objeciones al proyecto Alcoi Sud
Considera insuficiente la documentación aportada y descarta la tramitación simplificada
El Ayuntamiento de Alcoy ha presentado este lunes el primer informe técnico municipal sobre el proyecto del parque empresarial Alcoi Sud, un documento inicial solicitado el pasado mes de diciembre por la Conselleria de Medio Ambiente y que resulta claramente crítico con la propuesta planteada hasta ahora.
El informe, elaborado por el Departamento municipal de Transición Ecológica y Medio Ambiente y ya remitido a la Generalitat Valenciana, considera insuficiente la documentación aportada y descarta la tramitación mediante una evaluación ambiental estratégica simplificada, solicitando que el proyecto se someta a una evaluación ambiental ordinaria, más exigente.
En rueda de prensa, el alcalde, Toni Francés, ha pedido prudencia al encontrarse el proyecto en una fase muy inicial. “Estamos ante el primer informe de un proceso largo para comprobar la viabilidad de Alcoi Sud. Habrá muchos más informes y es pronto para tomar una decisión definitiva”, ha señalado. Francés ha recordado que Alcoy “necesita una gran zona industrial, de alrededor de un millón de metros cuadrados”, pero ha subrayado que eso “no supone un cheque en blanco”, marcando como “línea roja” la preservación del entorno natural.
El alcalde ha calificado el documento como “un informe muy duro e intransigente” y ha insistido en que el Ayuntamiento será “muy exigente y garantista”, priorizando siempre los valores ambientales. Además, ha indicado que el informe evidencia que la información actual es insuficiente y que será necesaria una inversión importante por parte de la Generalitat para realizar los estudios necesarios que permitan evaluar la viabilidad real del proyecto.
Por su parte, la concejala de Urbanismo, Vanessa Moltó, ha detallado que el informe deja abierta la posibilidad de continuar con la tramitación solo si se corrigen importantes deficiencias. Entre ellas, ha destacado la necesidad de reducir el impacto ambiental, garantizar la protección del acuífero del Molinar, salvaguardar los espacios de la Red Natura 2000 y del entorno del parque natural de la Font Roja, y mejorar de forma sustancial las medidas frente al impacto paisajístico. También se advierte de afecciones sobre suelo no urbanizable de especial protección y de una evaluación ambiental considerada insuficiente.
“El proyecto solo puede avanzar si se demuestra que el desarrollo industrial es compatible con la protección del territorio. Ese equilibrio es el que vamos a preservar”, ha concluido Moltó.
Ahora será la Conselleria de Medio Ambiente la que deba recopilar los informes iniciales de las distintas administraciones implicadas y valorar los siguientes pasos del procedimiento.