Cesan al funcionario que advirtió de irregularidades contables en L’Alqueria
El Tribunal de Cuentas ha abierto una investigación a raíz del informe del secretario-interventor
La situación institucional por la que atraviesa l’Alqueria d’Asnar sigue complicándose después de que esta semana se haya conocido que el alcalde, César Palmer, ha cesado al funcionario que alertó sobre irregularidades en las cuentas municipales.
Los hechos se remontan a la desaparición de varias cantidades en efectivo procedentes de la recaudación de la piscina municipal, dinero que no fue ingresado ni en la caja municipal ni en la cuenta bancaria del Ayuntamiento. La custodia de estos fondos estaba vinculada al propio Palmer, quien posteriormente denunció haber sido víctima de un robo que actualmente se encuentra bajo investigación.
Tras ello, a finales del año pasado, el secretario-interventor del consistorio emitió un informe señalando que la gestión del alcalde con los fondos de la piscina se había realizado “al margen de la legalidad” y ahora, meses después, ha sido apartado de sus funciones alegando el primer edil que su acumulación con el Ayuntamiento “no cumplía los trámites administrativos exigidos por la normativa vigente”, lo cual le había llevado a tomar esta decisión “con responsabilidad, rigor y cumplimiento estricto de la ley”.
Además, al cierre de esta edición, había anunciado que ya se ha iniciado el proceso para encontrar un sustituto y garantizar el correcto funcionamiento administrativo del consistorio. Paralelamente, el Tribunal de Cuentas ha abierto una investigación a raíz del informe del secretario-interventor y ha solicitado al Ayuntamiento que presente alegaciones y toda la información que considere oportuna en un plazo que al cierre de esta edición era de cinco días.
El PSOE lo ve “sospechoso”
Desde la oposición, el PSOE calificaba esta semana el cese del secretario-interventor como una acción “muy sospechosa” y subrayaba al mismo tiempo que el funcionario “tan solo cumplió con su trabajo y obligación”. Por último, han exigido la dimisión inmediata de César Palmer ante las polémicas que arrastra el alcalde desde prácticamente el inicio de la legislatura.
Mientras tanto, los vecinos continúan concentrándose para pedir la marcha del alcalde y el pasado sábado, alrededor de un centenar de residentes se manifestó en las calles del municipio exigiendo que César Palmer de un paso atrás “para que el Ayuntamiento, y el pueblo en general, salgan de la situación tan insostenible en la que se encuentra ahora”, dijo Paula Colomer como representante del movimiento vecinal.
Apuntar que el primer edil sigue gobernado en solitario asumiendo la alcaldía y todas las concejalías, tras la salida del PP y de la edil no adscrita Saray González, que inicialmente le daban apoyo en el ejecutivo.