La Canal, con argumentos al sí y al no, se mantiene en el centro de las miradas
La Carrasca avanza que, si la Conselleria aprueba el proyecto no les “quedará otro camino” que “llegar de nuevo a los tribunales” y acusa a la Cámara de Comercio de un “doble juego”
Esta semana ha tenido lugar la primera mesa redonda del ‘Cicle d’alcoiania’, enmarcado en la programación que organiza el Campus de Alcoy de la Universidad de Alicante (UA) y la Fundación Mutua Levante, y que aborda temas que puedan resultar atractivos para las alcoyanas y alcoyanos.
‘Al voltant de La Canal’ es el título de esta primera cita, que despertó un gran interés y que se basó principalmente en conocer distintas posturas, y también argumentos, acerca de lo que se lleva planteando desde hace años en esa zona: suelo industrial.
‘Alcoi Sud’ es el nombre que lleva sonando desde hace ya un tiempo, y que varía en su ubicación respecto a Alcoinnova, llevándolo al linde con Ibi, hacia donde se canalizaría.
Al igual que ocurrió en su momento con el anterior planteamiento, ‘Alcoi Sud’, no ha estado exento de polémica en ningún momento, con detractores y defensores, algo que cobró más relevancia tras el protocolo firmado el año pasado entre la Generalitat, el Ayuntamiento de Alcoy y la Cámara de Comercio que tiene como objetivo desbloquear suelo para uso industrial mediante un Plan Especial supramunicipal, reclasificando el terreno para poder urbanizar.
El origen de ambos proyectos es la carencia de suelo industrial que se viene reclamando desde hace años, en este caso, de parcelas de mayor tamaño a las que se contemplan en el Plan General de Ordenación Urbana, el cual ya incluye 700.000 metros de suelo industrial disponibles y que sigue en tramitación.
LOS PARTICIPANTES
La mesa redonda de este lunes estuvo formada por el arquitecto y técnico del estudio ‘Parc empresarial Alcoi Sud’, Santi Pastor; el vicepresidente de la Cámara de Comercio y presidente de FEDAC (Federación Empresarial de l’Alcoià y el Comtat), Natxo Gómez; el Doctor en Geografía y profesor de la UA, Enrique Moltó; y Júlia Moltó, integrante de la Colla Ecologista La Carrasca.
Tono Belda fue el encargado de moderar la mesa, que consistió en dos rondas, con explicaciones de cada uno de los ponentes y finalmente, con preguntas del público que se encontraba en el auditorio de la Fundación Mutua Levante.
Pastor y Gómez defendieron las posibilidades que plantea el proyecto, asumieron las actividades que están limitadas e insistieron en que lo que hay actualmente encima de la mesa es algo preliminar y que lo se plantea es con el condicionante indispensable de que haya máxima protección para el acuífero. La parte industrial y el ADN industrial de Alcoy también salió a relucir, además de la fuga de empresas.
Por su parte, Enrique Moltó trató la peculiaridad del Molinar y planteó que el clima va hacia extremos que no se pueden controlar con ninguna medida.
Finalmente, Júlia Moltó, aludió a la vulnerabilidad del acuífero, a los peligros “irreversibles” que se podrían producir y que afectarían al agua de la que se abastece Alcoy. Fue tajante en cuanto a señalar que es una zona que cuenta con la máxima protección ambiental europea y se refirió a buscar alternativas.
La mesa redonda concluyó con las preguntas de los asistentes, que pudieron plantear sus dudas.
POSTURA DE LA CARRASCA
La Carrasca siempre ha dejado clara su postura respecto a la idea de urbanizar en la zona de La Canal, y tras la mesa redonda, esta misma semana ha emitido un comunicado en el que señalan que esperan “no tener que llegar nuevamente a los tribunales para impedir un proyecto que es manifiestamente ilegal”, pero advierten que “si la Conselleria comete la irresponsabilidad de aprobarlo” no les “quedará otro camino”.
Y es que, uno de los principales argumentos de los ecologistas es que el proyecto “atentaría directamente contra la Red Natura 2000, que es la principal figura de protección ambiental europea”.
Asimismo, acusan a la Cámara de Comercio de un “doble juego”, ya que “mientras que de cara al público quiere aparentar una gran preocupación por hacer las cosas bien y de manera transparente, la realidad es que intenta que la Conselleria apruebe los trámites con urgencia y con el procedimiento que ofrece menos garantías”, puesto que, según afirman, la Cámara “ha solicitado hacer una evaluación ambiental simplificada, en lugar de ordinaria, que es la que corresponde a un proyecto que tendría un enorme impacto ambiental”.
Los ecologistas aluden al informe técnico realizado por el departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcoy, cuyas conclusiones se conocieron el pasado enero, en el cual se “advierte del grave peligro de contaminación de las aguas, además de destacar muchos otros impactos ambientales que los documentos presentados por la Cámara de Comercio no han tenido en cuenta”.