Benillup reclama una solución para el barranco de Caraita

Los vecinos han solicitado formalmente una reunión con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, mediante una carta en la que reclaman su implicación directa en la resolución definitiva del problema. Por el momento, aseguran que no han recibido respuesta.

Benillup reclama una solución para el barranco de Caraita
Acces al municipi de Benillup.

Los graves hechos ocurridos en la localidad siciliana de Niscemi han vuelto a encender todas las alarmas en Benillup. El deslizamiento de tierras que dejó un barrio entero al borde del abismo, con más de 1.500 personas evacuadas y el estado de emergencia decretado, se interpreta en esta localidad del Comtat como un aviso de lo que podría ocurrir si no se actúa a tiempo.
En Niscemi, las intensas lluvias provocaron el colapso del terreno, dejando calles y viviendas suspendidas sobre un barranco, con el movimiento de tierras aún activo. Esta situación resulta familiar en Benillup, donde desde hace más de 25 años el Barranc de Caraita amenaza a viviendas e infraestructuras cercanas, especialmente durante episodios de lluvias fuertes o persistentes.
Durante estas más de dos décadas, según señalan los vecinos, se han acumulado informes técnicos, fotografías y testimonios que acreditan la inestabilidad del terreno y el riesgo existente. Sin embargo, denuncian que nunca se ha abordado una solución integral que consolide el cauce del barranco y garantice la seguridad de los habitantes
La comparación con Niscemi ha reforzado la reivindicación vecinal: “La desgracia de Sicilia debería ser un toque de atención para las administraciones competentes”, señalan en un comunicado. Insisten en la necesidad de invertir en prevención mediante la estabilización del terreno, sistemas de drenaje y planes estructurales, medidas que consideran más eficaces que reaccionar tras una catástrofe.
En este contexto, los vecinos han solicitado formalmente una reunión con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, mediante una carta en la que reclaman su implicación directa en la resolución definitiva del problema. Por el momento, aseguran que no han recibido respuesta.
“Benillup no puede afrontar esta situación en solitario. No pedimos privilegios, solo poder vivir sin miedo cada vez que llueve”, explica Joan Àngel Ferrando, vecino y firmante de la carta. Recuerdan que tanto el Ayuntamiento como los propios habitantes han enviado escritos a consellerias y organismos competentes, pero las respuestas han sido parciales, genéricas o insuficientes.