Alcoi Sud reabre una fractura política entre desarrollo industrial y protección ambiental

Un informe técnico municipal, calificado de “muy duro”, desata una cascada de reacciones

Alcoi Sud reabre una fractura política entre desarrollo industrial y protección ambiental
Terrenos en los que se proyecta la zona empresarial. | ARCHIVO

La presentación del primer informe técnico municipal sobre el proyecto del parque empresarial Alcoi Sud ha reavivado esta semana un debate que llevaba décadas latente en la ciudad. El documento, elaborado por el Departamento de Transición Ecológica y Medio Ambiente del Ayuntamiento y remitido a la Conselleria, pone serias objeciones a la propuesta inicial y considera insuficiente la documentación presentada, descartando además su tramitación mediante una evaluación ambiental estratégica simplificada. Desde el lunes, las reacciones políticas se han sucedido en cascada, evidenciando una profunda división sobre el futuro del suelo industrial en Alcoy y los límites del desarrollo.
El alcalde, Toni Francés, fue el encargado de presentar públicamente el informe, al que él mismo calificó de “muy duro e intransigente”. En un ejercicio de cautela, pidió prudencia al subrayar que se trata del primer documento de un proceso largo y aún en fase muy inicial. Francés insistió en que Alcoy necesita una gran zona industrial —en torno al millón de metros cuadrados—, pero dejó claro que esa necesidad “no supone un cheque en blanco”. La preservación del entorno natural, especialmente en un ámbito tan sensible como La Canal, marcó, según el alcalde, una “línea roja” innegociable.
En la misma línea se pronunció la concejala de Urbanismo, Vanessa Moltó, quien detalló que el informe no cierra la puerta al proyecto, pero sí exige correcciones de calado. Entre ellas, reducir de forma sustancial el impacto ambiental, garantizar la protección del acuífero del Molinar, salvaguardar los espacios de la Red Natura 2000 y el entorno del parque natural de la Font Roja, así como reforzar las medidas frente al impacto paisajístico. El documento advierte, además, de afecciones sobre suelo no urbanizable de especial protección y concluye que la evaluación ambiental planteada hasta ahora resulta claramente insuficiente.

Subjetivo, para la cámara
La Cámara de Comercio de Alcoy fue la primera en reaccionar, y lo hizo desde la decepción. Su presidenta, Lucía Pascual, lamentó que el informe municipal suponga “una oportunidad perdida” al no orientarse —a su juicio— a fijar exigencias medioambientales concretas para el desarrollo del parque empresarial, sino a rechazar frontalmente un borrador de proyecto aún en definición. Desde la Cámara se acusa al documento de estar cargado de criterios subjetivos, de apoyarse en informes antiguos y de no valorar los avances técnicos y tecnológicos actuales en materia de protección ambiental. Pascual defendió que Alcoy tiene capacidad y responsabilidad para generar suelo empresarial sin desproteger el medio ambiente y pidió abordar ambas necesidades “con lealtad y criterio”, sin posturas maximalistas.

Amplia información en la edición de El Nostre Ciutat del 30 de enero.