Bernardo Dias: de Angola a Alcoy viviendo un sueño
Tras consolidarse en Portugal, llega al Sporting Alcoi para escribir un nuevo capítulo de una carrera marcada por el trabajo
El Sporting Hoquei Alcoi conseguía la pasada temporada un histórico ascenso a la OK Liga Plata. En su estreno en la segunda categoría del hockey español, en el equipo que dirige Pere Cañellas, formado en su mayoría por jugadores jóvenes y de la casa, un nombre saltó a la palestra como refuerzo exótico y de relumbrón: Bernardo Dias se enfundaba la camiseta blanquiverde con la intención de ayudar a consolidar al club en la antesala de la élite.
Como buen zaguero, Bernardo Dias no hace ruido. Anticipa, corta, sale desde atrás con vigor y también con la calma de quien ha visto este deporte desde todas las perspectivas posibles. Su presencia transmite seguridad, pero también esconde una historia. Una historia que empezó muy lejos de Alcoy y que ahora encuentra un nuevo capítulo en la OK Liga Plata.
Nacido en Angola, Bernardo dio sus primeros pasos en el hockey patines en el Clube Desportivo 1º de Agosto. Allí, en un club histórico en su país, descubrió el hockey sobre patines con apenas diez años. Era un entorno donde, como él mismo destaca, la disciplina, el trabajo y el orgullo por el club se respiraban en cada entrenamiento.
Su progreso fue tan rápido como lo es él cuando se enfunda los patines. Logró títulos nacionales en las categorías base, y su liderazgo comenzaba a apuntar maneras. Acompañaba sus virtudes con una llamativa capacidad goleadora para un jugador que, teóricamente, partía como defensa. Todas esas características siguen viéndose en él en la actualidad, ahora sobre la pista del Miguel Sarasa.
Con el objetivo de enfrentarse a un hockey más competitivo y seguir creciendo, Bernardo dio el salto a Portugal en 2020. Su adaptación al Oliveira do Hospital fue inmediata. Estuvo dos temporadas y anotó 29 goles en 41 partidos, cifras que confirman su perfil ofensivo desde la zaga, aunque, como él mismo expone “prefiero asistir que marcar”. Más tarde, pasó por el Vila Boa do Obispo y el Marítimo. Allí terminó de afianzarse como un defensa completo, intenso y con lectura táctica. “En Portugal hay un nivel de hockey muy alto”, explica. “De hecho, para mí la Primera División portuguesa es la mejor del mundo”, opina Dias.
A nivel personal, aquellos años también fueron un aprendizaje profundo. Vivir lejos de casa y madurar rápido y a base de decisiones difíciles le llevaron a crecer tanto dentro como fuera de la pista. “Salí de mi país con 21 años y fue duro”, reconoce. “Nunca había estado lejos de los míos más de dos meses y ahora ya llevo cinco años fuera”, reflexiona, confiando en regresar a su país para pasar las vacaciones de Navidad o de verano.
Tras una etapa más que positiva en el hockey luso, surgió una nueva llamada. El Sporting Hoquei Alcoi, recién ascendido a la OK Liga Plata, buscaba un jugador con experiencia, equilibrio y personalidad. El proyecto convenció a Bernardo, tanto en lo deportivo como en lo humano, y la decisión la tomó con la claridad de quien sabe reconocer una buena oportunidad. Alcoy se convirtió así desde este verano en su nueva casa. “Recibí la propuesta del Sporting y no me lo pensé”, sentencia. “Jugar en España siempre había sido un sueño y ya se ha hecho realidad”.
Pero más allá del deporte, este cambio significó también un nuevo movimiento vital. Aunque desde Portugal a España el cambio haya sido, según expone, “menos brusco” que dejar su Angola natal, no deja de suponer llegar a un nuevo país y a una ciudad hasta ahora desconocida para él. Cualquier cambio implica siempre un reto. Bernardo lo asumió sabiendo que cada paso forma parte del viaje. Y parece haberse adaptado a la perfección al paisaje que ahora lo acompaña. “Mis compañeros y la ciudad me han recibido muy bien. Llevo aquí tres meses y la ciudad es tranquila y eso me gusta mucho”, afirma.
En la pista, Bernardo se está destapando como un defensa moderno, completo y polifacético. Es sólido en el uno contra uno, inteligente en la anticipación y con una capacidad ofensiva que sorprende a propios y extraños. También ordena, equilibra y orienta. “En España, como lo era en Angola, soy un jugador más duro y agresivo, pero también sé adaptarme al hockey más asociativo que se juega aquí”, afirma.
Su aportación al Sporting completa lo que los entendidos llaman ahora intangibles en el deporte. Su experiencia internacional y su madurez se notan en pequeños detalles que matizan un partido, un aspecto clave para un equipo recién ascendido a la segunda categoría del hockey nacional.
Su carrera lo ha llevado también a vestir la camiseta de Angola. Fue convocado con la sub-20 y ha formado parte de varias preselecciones absolutas, una experiencia que define con orgullo y responsabilidad. Tener la posibilidad de representar a su país, incluso desde miles de kilómetros, es una motivación permanente. “Es un sueño que me queda por cumplir. Y estar en Alcoy, en una liga tan competitiva como la española, podría ayudarme a lograrlo”, confía Dias.
Ahora, en Alcoy, Bernardo Dias mira hacia adelante con claridad. La temporada en la OK Liga Plata es exigente, pero también una oportunidad de crecimiento tanto individual como colectivo. El Sporting quiere consolidarse en la categoría y él quiere ser parte de ese proceso.
Trabajar. Ese es el verbo que más se repite en su discurso y que mejor define su trayectoria. Trabajo duro y a conciencia. Así, de cara al futuro, a sus 27 años, sueña con “jugar en la OK Liga y en el nivel más alto que pueda”, aunque reconoce que el objetivo más cercano es “ayudar al equipo a lograr los objetivos de la temporada”.
Al final, más allá de goles o anticipaciones, lo que caracteriza a Bernardo Dias es el camino. Ese que empezó con un stick en las pistas de Angola y que hoy continúa, con la misma ilusión, en una ciudad que ya considera también su casa.