El movimiento vecinal celebra medio siglo de lucha, convivencia y participación
La conmemoración durará todo este año y quiere servir no solo para recordar el camino recorrido desde 1976, sino también para reforzar la implicación ciudadana
El movimiento vecinal de Alcoy cumple medio siglo de historia y lo hace reivindicando su papel como una de las columnas vertebrales de la vida social, comunitaria y participativa de la ciudad. Aunque la efeméride ya fue anunciada semanas atrás, este 2026 se concreta ahora con un ambicioso programa de actividades que se prolongará durante doce meses y que pretende, en palabras de sus impulsores, “poner en valor el trabajo colectivo y la defensa de los barrios y de las personas que dan vida a la ciudad”.
La conmemoración, impulsada por el Ayuntamiento de Alcoy y una comisión formada por representantes de las asociaciones vecinales, llega cuando se cumplen cincuenta años de la creación de la primera entidad en la ciudad: la Asociación de Vecinos de Zona Nord, fundada en junio de 1976, en plena Transición democrática. A partir de ahí, el movimiento no dejó de crecer. Ese mismo año nacieron Santa Rosa-La Mistera, en octubre, y Batoi y Font Roja-Zona Alta, en noviembre. En los años siguientes se sumarían Viaducte (1977), Ensanche-Benisaidó (1978), el Centro (1996), El Partidor (2000) y Els Clots (2005), hasta conformar las doce asociaciones actuales, incluyendo también comunidades de propietarios de urbanizaciones y diseminados, además de dos entidades en proceso de constitución, El Estepar y Solicamp.
“Somos los representantes de todas las asociaciones de vecinos de Alcoy, representamos la voz organizativa de los barrios”, explican desde el grupo motor del 50 aniversario, integrado por Juan Moncho y Vicent Catalá (Santa Rosa), David Delhom (Zona Nord), Marcos Martínez (Viaducte) y Eugenio Villahermosa (Els Clots). Todos ellos coinciden en destacar que las primeras asociaciones surgieron en un contexto de lucha política y social, cuando la participación ciudadana se abría paso como una herramienta clave para mejorar las condiciones de vida en los barrios.
Zona Nord, además, fue la primera asociación vecinal de toda la provincia de Alicante. Los hermanos Jordi y Xavi Miró estuvieron entre sus impulsores, junto a otros nombres históricos como Sebastián Clavellinas, Álvaro Romero o Pep Ponsoda, algunos de los cuales siguen colaborando activamente. En Santa Rosa-La Mistera, Vicent Catalá es hoy el único de los fundadores que continúa en primera línea, medio siglo después.
Aunque ya celebraron el 40 aniversario, las asociaciones consideran que el 50 es una fecha especialmente simbólica. Por eso, han decidido dedicarle todo un año de actos, cuyo pistoletazo de salida tuvo lugar el pasado 5 de enero, cuando representantes del movimiento vecinal acompañaron al rey Melchor en la Cabalgata de Reyes. “Queremos que la celebración sirva para darnos a conocer y para hacer partícipe a la ciudadanía”, señala Marcos Martínez, quien subraya la necesidad de recuperar la implicación vecinal. “Que la gente vea que las asociaciones son espacios amables, con utilidad. Antes eran lugares de tertulia y convivencia; ahora este tipo de relaciones cuestan más”.
Cinco décadas después, los logros del movimiento vecinal son numerosos y diversos, tanto a escala de ciudad como en cada barrio. “Un logro de todos es habernos consolidado como espacios útiles y como una herramienta de la vida social y cotidiana de Alcoy”, resume Martínez. En Viaducte, una de las reivindicaciones históricas fue la conexión con la Zona Nord. El puente Paco Aura, inaugurado en 2014 tras décadas de demandas —el primer proyecto data de 1954—, puso fin al aislamiento del barrio, junto a mejoras en el transporte público.
En Zona Nord, David Delhom destaca que, más allá de grandes infraestructuras como el centro de salud de La Bassa, el Hospital o la Avinguda Hispanitat, “lo que perdura es la esencia de las asociaciones”. “Cuando ocurre algo como la tragedia de la DANA, las asociaciones nos convertimos en espacios abiertos para organizar la ayuda, llenando camiones de material. Somos como miniayuntamientos, entidades todavía más próximas que el propio Ayuntamiento, que actuamos de intermediarios con los vecinos. Esa colaboración, lucha y solidaridad se ha mantenido durante 50 años”, afirma.
En Santa Rosa, Juan Moncho pone el foco en reivindicaciones aún pendientes, como la apertura al barrio de la Colonia de Aviación, una oportunidad para dotar a la zona de instalaciones deportivas y un centro social con biblioteca. “Somos el segundo barrio más poblado de la ciudad”, recuerda. La falta de aparcamiento, junto al mantenimiento y la limpieza, sigue siendo uno de los principales caballos de batalla de las asociaciones vecinales de Alcoy.
Mirando al futuro, los retos son claros. El más repetido es la falta de relevo generacional. También la necesidad de adaptarse a las nuevas tecnologías, especialmente para acompañar a las personas mayores. “Hay que hacer actividades para todas las edades y conectar con todo tipo de colectivos”, defiende Delhom. “Las asociaciones deben ser espacios de reunión, dinamizar la vida cultural y social. El tiempo que están vacías de contenido es tiempo perdido”.
>>Puede leer el reportaje completo en El Nostre del 6 de febrero.
