La falta de personal deja sin servicio postal a las zonas rurales
Los ayuntamientos alertan del deterioro del servicio y piden reforzar las plantillas
Varios municipios de l’Alcoià y el Comtat han alzado la voz ante el que consideran un deterioro progresivo del servicio postal que presta Correos en las zonas rurales de estas comarcas. Retrasos continuados, repartos irregulares y, en algunos casos, semanas enteras sin correo forman parte de una situación que, según denuncia el PP de la Montaña, se ha cronificado en los últimos meses.
El problema afecta sobre todo a los pueblos pequeños, donde el servicio postal continúa siendo una herramienta fundamental para la vida cotidiana. Las cartas, que suelen ser urgentes porque generalmente contienen notificaciones administrativas o comunicaciones sanitarias, llegan tarde o, directamente, no llegan. Esta realidad impacta con especial dureza en las personas mayores, colectivo mayoritario en la práctica totalidad de estas localidades.
La causa principal de esta situación es la falta de personal en Correos, derivada, según denuncian los sindicatos de la empresa, de la no sustitución de jubilaciones ni de plazas vacantes. Esta situación obliga a los carteros y carteras que continúan en activo a cubrir rutas muy amplias, con municipios dispersos y escaso tiempo material para garantizar un reparto regular.
Uno de los ejemplos más claros es el de Benillup, donde el alcalde, el popular Javier Navarro Adrián, ha explicado que, en el caso concreto del municipio, la jubilación de la persona encargada del reparto en la zona de Muro no ha ido acompañada de ninguna sustitución. “Esto hace que, cuando tienen que atender municipios como Muro, Agres o Alfafara, después ya no tengan tiempo material para llegar a los pueblos más pequeños”, señala.
Este problema no es un caso aislado. Desde diferentes ayuntamientos de las comarcas advierten de que se trata de una situación generalizada y compartida por muchos municipios rurales de la zona, que ven como un servicio público esencial se va debilitando con el paso del tiempo.
Desde el mundo local se remarca que el deterioro del servicio postal es una cuestión que afecta más de lo que puede parecer a simple vista su día a día. La pérdida o el mal funcionamiento de los servicios básicos incrementa el aislamiento, dificulta numerosas tareas cotidianas de los vecinos y acentúa los procesos de despoblación, un problema estructural que continúan arrastrando estas comarcas.
En este sentido, el Partido Popular de la Montaña ha reclamado tanto a Correos como a las administraciones responsables que actúen de manera inmediata. Entre las principales demandas, destacan la cobertura urgente de las jubilaciones, el refuerzo de las plantillas en el ámbito rural y el compromiso firme de garantizar un servicio postal público, regular y de calidad en todo el territorio.
Los ayuntamientos afectados coinciden que asegurar el reparto postal no es solo una cuestión de gestión, sino también de derechos y equidad territorial, porque, tal y como defienden, vivir en un pueblo pequeño no puede implicar renunciar a servicios esenciales que sí están garantizados, aunque también con problemas, en otras zonas.