La fiesta de los universitarios

El Campus de Alcoy de la UPV ha celebrado esta semana su habitual Gala de la Calabaza, y el jueves fue el turno de las paellas, en el parque de la Glorieta.

La fiesta de los universitarios
Paellas a la Glorieta.

Tradición y festejo. Así ha vivido el Campus de Alcoy de la UPV sus habituales fiestas, que se han celebrado este miércoles y jueves con una programación que se repite cada año, pero a la que la nueva Delegación de Alumnos —encargada de la organización— ha sumado una novedad.

Se trata de un acto que no se llevaba a cabo desde hace bastantes años: un desfile de disfraces y música desde la plaza Ferrándiz y Carbonell hasta la plaza Ramón y Cajal, donde se encuentra el espacio Àgora, lugar donde transcurrió la Gala de la Calabaza. Numerosos estudiantes se sumaron a esta iniciativa con disfraces de todo tipo —elegidos por los ‘Festers’ de primero, con uno común para cada curso—, viviendo la jornada con un toque divertido.

En este acto, los estudiantes entregaron a los profesores y al personal sus ‘premios’. Asimismo, se eligió a los Festers, que son los dos alumnos de primero de cada grado designados mediante votación abierta como Primer Tro y Darrer Tro.

La Gala estuvo amenizada por el departamento de Moderno de la Escuela de Música Crescendo. El pregonero de esta edición fue el profesor del Departamento de Informática de Sistemas y Computadores, Rubén Pérez.

En el acto intervino el director del Campus de Alcoy de la UPV, Pau Bernabeu, y el delegado de estudiantes, José Pascual. Los estudiantes Alberto Colomer y Elsa Pérez fueron los encargados de presentarlo y conducirlo, mientras que el cartel de las fiestas ha sido obra de la estudiante Valeria Rendón.

Ya el jueves, las paellas fueron las grandes protagonistas, creando un gran ambiente en la Glorieta. Las fiestas acabaron por la tarde con la habitual quema de la calabaza en la plaza Ferrándiz y Carbonell, epicentro del Campus, que atrajo a un elevado número de alumnos, situados en los alrededores de la zona de seguridad creada.

De esta forma, el Campus de Alcoy de la UPV ha cumplido un año más con la tradición, dedicando dos días a sus alumnos y reforzando los vínculos.