La nueva peatonalización: menos calles, más consenso y otras reglas de acceso

La ordenanza reformulada, que se prevé que vaya al pleno de febrero, acota el ámbito respecto a 2021 y refuerza los derechos de residentes y usuarios

La nueva peatonalización: menos calles, más consenso y otras reglas de acceso
Aspecto que presentaba la calle Sant Llorenç en marzo de 2021, cuando se puso en marcha la primera experiencia de peatonalización en el Centro de Alcoy.

La peatonalización del Centro de Alcoy vuelve a situarse en la agenda política municipal, pero tal y como se ha venido informando, lo hace con un planteamiento revisado, más limitado en su alcance territorial y con una normativa más detallada que busca evitar los errores que tumbaron la experiencia anterior. El Ayuntamiento prevé llevar al pleno ordinario de febrero la aprobación inicial de la nueva ordenanza reguladora de las zonas de prioridad peatonal, con la vista puesta en que pueda entrar en vigor durante el próximo verano si se cumplen los plazos administrativos.

El nuevo intento llega después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana anulase en 2023 la ordenanza aprobada en 2021, al considerar que el proceso de exposición pública no estuvo acompañado de toda la documentación necesaria. Aquella decisión judicial dejó sin efecto la peatonalización en vigor y obligó al consistorio a reiniciar el procedimiento prácticamente desde cero.

Desde entonces, el gobierno municipal ha trabajado en un nuevo texto normativo apoyado en un proceso de consulta previa y participación ciudadana, en el que han intervenido vecinos, comerciantes, colectivos sociales y grupos políticos. El resultado es una ordenanza que mantiene el objetivo de priorizar al peatón en el corazón de la ciudad, pero que introduce cambios sustanciales tanto en la regulación de accesos como, especialmente, en el perímetro afectado.

ÁMBITO MÁS REDUCIDO
Uno de los elementos más relevantes de la nueva ordenanza es la reducción del ámbito de actuación respecto a la primera regulación aprobada hace cinco años. Si en 2021 la zona de prioridad peatonal abarcaba un número mayor de calles del Centro, el nuevo texto opta por un perímetro más acotado, centrado en el núcleo histórico y comercial tradicional.

En este nuevo planteamiento queda definitivamente excluida la calle Sant Nicolau, una de las vías más emblemáticas y que había generado mayor controversia en el anterior intento de peatonalización. Su salida del ámbito regulado responde a las alegaciones presentadas durante el proceso participativo y a la voluntad municipal de ajustar la medida a un consenso más amplio.

La zona Centro incluida en la ordenanza comprende calles como Sant Francesc, Sant Maure, Sant Josep, Santa Rita, Mossén Torregrossa, País Valencià, Sant Llorenç o la placeta de la Creu Roja, entre otras, con delimitaciones concretas por tramos y numeración, tal y como recoge la ficha técnica incorporada al expediente de la ordenanza.

VÍAS DE PRIORIDAD PEATONAL
La ordenanza define estas vías como zonas de prioridad peatonal, lo que implica que el peatón tiene preferencia absoluta y que los vehículos autorizados deben circular a una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora. El texto no prohíbe el acceso rodado, pero lo somete a un sistema de autorizaciones claramente tipificado, con diferencias entre permisos permanentes y puntuales.

Entre las autorizaciones permanentes figuran las de residentes, personas con movilidad reducida, titulares de garaje, carga y descarga, y distintos tipos de reparto, incluidos el de comida a domicilio y el suministro a farmacias. A ellas se suman autorizaciones puntuales para celebraciones, mudanzas, obras, servicios técnicos urgentes o garajes vinculados a establecimientos hoteleros.

Uno de los cambios más destacados afecta a los horarios. Mientras que residentes, personas con movilidad reducida y garajes podrán acceder sin restricción horaria, las actividades de carga y descarga y los repartos estarán sujetos a franjas concretas. En el caso del reparto de comida a domicilio en vehículos de dos ruedas, se establecen ventanas específicas tanto a mediodía como por la noche.

MAYOR FLEXIBILIDAD
La nueva ordenanza pone especial énfasis en atender una de las principales demandas vecinales: la movilidad cotidiana de quienes viven dentro del ámbito peatonal. Así, se amplía el número de vehículos que pueden vincularse a una vivienda, pasando de dos a tres en el caso de personas empadronadas o residentes en régimen de alquiler.

El texto también regula de forma detallada el tiempo de permanencia de los vehículos en la zona, fijando un máximo de 30 minutos, y permite estacionar únicamente el tiempo imprescindible para operaciones de carga y descarga, con un límite de 15 minutos.

Otra de las novedades relevantes es el tratamiento específico de los garajes. Cada plaza podrá contar con autorización para hasta dos vehículos, sin limitación de días ni de horario, aunque sin derecho a estacionar fuera del propio garaje.

VALORACIÓN Y CALENDARIO
El concejal de Movilidad, Jordi Martínez, ha defendido que la nueva ordenanza es fruto de un “esfuerzo colectivo” y de un aprendizaje institucional tras la anulación judicial del primer intento. Según ha explicado, el objetivo es recuperar una peatonalización que “se quedó sin efecto por una cuestión formal”, pero que resulta “imprescindible” para avanzar hacia una ciudad con menos tráfico y mejor calidad del aire.

Martínez subraya que el nuevo texto no solo pretende ordenar el acceso al Centro, sino preparar a Alcoy para retos ineludibles como la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, exigida por la normativa europea.

Con todo, si la ordenanza obtiene la aprobación inicial en el pleno del próximo 6 de febrero, se abrirá un nuevo periodo de exposición pública en el que podrán presentarse alegaciones. Una vez resueltas, el texto volverá al pleno para su aprobación definitiva. Si no surgen imprevistos, el gobierno municipal confía en que la normativa pueda entrar en vigor durante el verano.

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