La Unidad de Alcohología atiende al año una media de 140 nuevos casos

Inciden en la necesidad de desestigmatizar la adicción e incidir en la prevención como problema sanitario

Hasta 140 nuevos casos en alcohología
Consulta médica de la Unidad de Alcohología de Alcoy, ubicada en el centro de salud La Plaça. ARCHIVO

El alcohol es la sustancia psicoactiva más extendida entre la población de 15 a 65 años, siendo la que se percibe como de menor riesgo. En una sociedad en la que se bebe para celebrar, socializar, por placer, para olvidar, para reducir la tristeza o el estrés, las personas tienden a creer que el consumo no es dañino. Sin embargo, los consumos de riesgo pueden acarrear importantes consecuencias para la salud y la vida, por lo que esta normalización social invita, cuanto menos, a la reflexión.

“Resulta primordial sensibilizar sobre las consecuencias del consumo de alcohol, reducir la tolerancia social existente frente a este consumo y animar a un debate social sobre el papel que la familia y la sociedad en general puede tener en la prevención y promoción de la salud, porque el consumo y la adicción al alcohol es un problema que nos concierne a todos y por ello habría, por un lado, que aumentar los mensajes que transmiten la percepción de riesgo del abuso y recalcar que el alcohol no aporta ningún beneficio, y por otro lado, implicar a todos los estamentos sociales”, remarca el médico de la Unidad de Alcohología de Alcoy, Natxo Calvo.

Otro aspecto importante, según destaca, es el de la estigmatización del alcoholismo. Recientemente, una encuesta realizada por la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica ha concluido que la adicción al alcohol es la más rechazada para los roles de personas fuera del entorno familiar. Es decir, que la sociedad española sigue teniendo un importante grado de estigmatización pública e intrafamiliar hacia la condición del alcoholismo, lo que podría agravar las consecuencias de esta adicción en nuestro país, según los resultados del propio estudio.

De ahí que el doctor Calvo incida en la importancia de implementar acciones encaminadas a desestigmatizar esta dependencia, como también insistir en la labor de prevención y que estas actuaciones engloben a toda la población. “Se ha conseguido que el tabaco esté mal visto y en cambio el alcohol no”, señala a modo de ejemplo respecto al tema de la tolerancia social hacia el consumo de alcohol.

La Unidad de Alcohología atiende al año una media de 140 nuevos casos, una cifra que se mantiene respecto al 2019, previo a la pandemia. En 2020 descendió el número de usuarios debido a los meses de confinamiento, si bien la demanda asistencial se ha incrementado considerablemente en los últimos años, llegando a duplicarse desde 2001, cuando empiezan a tener registro.

En cuanto a la incidencia de la pandemia, el doctor Calvo explica que hay un tipo de casos en que las restricciones y el confinamiento domiciliario ha sido beneficioso, caso del consumo fuera de casa, recreativo y ligado al ocio, mientras que ha agravado situaciones en que la persona adicta o sometida a un proceso de desintoxicación vive sola y consume en casa. También se viene insistiendo en que durante el confinamiento aumentó la compra de bebidas alcohólicas, de hecho, los medios informaron que España fue el país donde más creció el consumo de alcohol durante los inicios de la crisis sanitaria.

No obstante, hay que tener en cuenta que la Unidad de Alcohología trata ya casos considerados graves, por lo que los posibles efectos de la pandemia y el repunte de usuarios se verían ya más a medio o largo plazo.

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