Lydia Sempere, motor de cambio
La piloto de Banyeres sigue creciendo en la Copa Clio y lidera el proyecto ‘Pilotar Sin Barreras’
Lydia Sempere pisa el acelerador. En el circuito y fuera de él. En el paddock, como en muchos aspectos de la vida, cada trayectoria sigue su propio ritmo. La piloto de Banyeres ha forjado su camino a base de pasión, constancia, aprendizaje y capacidad de superación.
Ahora, en su quinta participación en la Copa Clio, Lydia Sempere, la única mujer de la parrilla en el que es el certamen de circuitos más prestigioso a nivel nacional, ya es una piloto más que consolidada. Pero antes de llegar a los turismos, hubo un recorrido previo. Como ocurre en tantos casos, el primer contacto con la velocidad, por la que siente una verdadera pasión, llegó pronto. Empezó en el mundo de las motos siendo apenas una niña, aunque aquella etapa fue breve. Las dificultades para mantener el equilibrio debido a sus problemas auditivos la llevaron a cambiar de disciplina, pero no de objetivo.
El paso a las cuatro ruedas no significó el inicio de un camino más definido. Con el karting como primera parada, el proceso de aprendizaje que ha vivido después ha conducido a Lydia Sempere a una progresión que ha ido sentando asentando las bases de la piloto que es hoy.
El salto a los turismos y, posteriormente, a la Copa Clio España, supuso entrar en un ecosistema mucho más exigente. En este campeonato monomarca, con coches prácticamente idénticos, las diferencias se miden en detalles, según explica, y cada error penaliza. En ese contexto, Lydia Sempere ha ido creciendo temporada a temporada. Su llegada al circuito no estuvo acompañada de resultados inmediatos, pero sí supo adaptarse desde el principio.
Aquellos primeros años le sirvieron para entender el coche, familiarizarse con los circuitos e interpretar las carreras. Así, aunque no siempre se traducía en puntos, iba fraguándose un aprendizaje donde comentar unas bases sólidas para poder competir en los años venideros. Cuando todo parecía ir cuesta abajo, un accidente en la primera cita de 2024 condicionó el rendimiento del coche durante buena parte del año, limitando sus opciones en un campeonato donde la igualdad mecánica es clave.
El año pasado todo comenzó a cambiar de nuevo gracias, entre otros aspectos, a estar asesorada por el piloto francés Nicolas Milan, uno de los más laureados de la Copa Clio. Contar con esta ayuda de primera mano y con el soporte de una estructura que permita trabajar con continuidad marca diferencias en un campeonato tan apretado. Ahí es donde se gana tiempo. Y posiciones.
En este 2026 las carreras de la Copa Clio se pueden ver en directo en DAZN. “Esta mayor visibilidad supone un paso adelante muy importante para la competición en sí, para los pilotos y para los patrocinadores, y nos permite acercarnos más a nuestros seguidores”, afirma una Lydia Sempere que quiere aprovechar esta ventana para ganar en reconocimiento y proyección.
Y de momento lo está logrando. Las dos primeras pruebas del campeonato ofrecen ya un primer termómetro. En el circuito del Jarama terminó octava en el estreno del curso. Finalizó décima la primera carrera y terminó sexta en la segunda. En la cita de la semana pasada en Motorland Aragón consiguió mejorar su rendimiento, pasando por meta en sexto lugar en la primera carrera y en séptima posición en la segunda.
El calendario de la Copa Clio da un respiro hasta mediados de junio, cuando Lydia Sempere correrá ante los suyos en el Ricardo Tormo. Cerrarán la competición las pruebas de Vallelunga en julio, Nogaro en septiembre y Navarra en octubre. Precisamente la inclusión de estas pruebas en Italia y Francia ha provocado “que suba mucho el nivel, al dar cabida a más pilotos europeos que vienen, como yo, con ganas de dar guerra”.
La proyección internacional es algo que también persigue, y está cerca de conseguir, el otro proyecto que lidera Lydia Sempere, Pilotar Sin Barreras. Y es que aunque el foco esté, con razón, en lo deportivo, hay una dimensión de su trayectoria que sigue formando parte de su identidad como piloto.
Lydia Sempere compite con sordera bilateral profunda, una circunstancia que durante años condicionó su forma de pilotar. Durante mucho tiempo, corrió sin referencias auditivas, sin escuchar el motor, y sin percibir el entorno sonoro de la pista.
La llegada de un casco adaptado a sus implantes cocleares cambió ese escenario por completo. Poder recibir información directa del equipo o interpretar el comportamiento del coche a través del sonido supuso un salto cualitativo.
Todo ello quiere transmitirlo, tanto dentro como fuera del circuito, a través del proyecto Pilotar Sin Barreras. En este marco, Sempere ha convertido su experiencia en una herramienta de divulgación y acompañamiento para personas con discapacidad auditiva. No se trata solo de contar su historia, sino de abrir posibilidades y demostrar que el deporte también puede ser un espacio inclusivo.
Su papel como embajadora y divulgadora añade una dimensión más a su perfil, pero no eclipsa lo esencial. Lydia Sempere es piloto. Compite. Y en este 2026 desea dar un paso más y tocar la gloria. En campeonatos como la Copa Cup, la diferencia entre estar y destacar es mínima. Y Lydia Sempere lleva tiempo acercándose a esa línea.
