‘Machos Alfa’, la maternidad y los proyectos que vendrán
La actriz alcoyana Nazaret Aracil hace balance de su situación vital y sus proyectos, de los que destaca el papel en la reconocida serie de Netflix
Formar parte de una de las series más vistas de Netflix a nivel estatal no es un logro menor. Hacerlo durante cuatro temporadas consecutivas, tampoco. Pero hacerlo mientras gestionas un embarazo, un parto y los primeros meses de maternidad sitúa la experiencia en otro plano. La actriz alcoyana Nazaret Aracil vive desde hace unos años uno de los momentos más intensos —y transformadores— de su trayectoria profesional y personal, muy ligado a su paso por la serie ‘Machos Alfa’ y al trabajo con los hermanos Caballero.
Su llegada a la producción no estuvo marcada por una gran estrategia, sino por la confianza. De hecho, Aracil reconoce que ni siquiera era consciente de la magnitud del proyecto hasta muy avanzado el proceso: “Yo ni sabía que era una serie de Netflix hasta el día que fuimos a hacer la lectura de guion”. Aun así, desde el primer momento se sintió cómoda en un entorno que define como seguro.
Para Nazaret, el trabajo con los hermanos Caballero ha sido determinante, tanto por la proyección de una serie que ha sido “la comedia más vista en diez países diferentes” como por la manera de entender la profesión. La actriz destaca que le dieron el personaje “sin hacer ningún casting”, confiando en su trayectoria previa y en el hecho de haber trabajado antes con los directores. Una decisión que, según dice, no es tan habitual como debería ser dentro del sector.
Desde dentro, Aracil observa con mirada crítica el momento actual de la industria audiovisual. Aunque reconoce que “ahora hay muchísimas más oportunidades de trabajar en series”, también apunta cierta reiteración de rostros: “Ves una serie de época, después una de acción, y sale la misma persona… Y es incluso confuso”. En ese sentido, considera que habría que “variar un poco más” y dar espacio a actores y actrices que, aunque tengan talento, no siempre acceden a esos proyectos.
Su trayectoria en ‘Machos Alfa’ se cruzó con uno de los momentos más importantes de su vida: la maternidad. Nazaret se quedó embarazada cuando ya sabía que la cuarta temporada estaba confirmada y que su personaje tendría un peso relevante. “Cuando me enteré de que iba a ser madre, ya teníamos confirmada la temporada cuatro”, explica. El calendario, sin embargo, no era sencillo: el rodaje comenzaba en febrero y ella estaría “de siete meses y medio, casi a punto de dar a luz”.
Lejos de convertirse en un problema, la situación abrió un diálogo con la producción. “Me dieron la elección de continuar o de darme tiempo”, recuerda. Su decisión fue clara: “Yo quería estar presente en la cuarta temporada, no quería que el momento de ser madre fuera un impedimento”. Para ella, la maternidad no tenía que significar una renuncia profesional, sino una realidad que gestionar y un acompañamiento.
La intensidad del proceso fue notable. Aracil dio a luz y, “seis semanas después”, ya estaba incorporándose al rodaje. La producción le facilitó sala de lactancia, una enfermera para el bebé y la posibilidad de concentrar todo el trabajo en solo tres días seguidos. “Me juntaron tres días de rodaje y fue así”, cuenta, recordando el esfuerzo familiar que supuso.
Para Nazaret Aracil, la maternidad ha marcado un punto de inflexión: “Estoy en un momento de transición profesional muy especial”, asegura, y reconoce que ahora prioriza proyectos que le permitan estar más presente en casa. “Busco cosas que pueda hacer sin perder mucho tiempo en casa”, afirma, y explica que por eso prioriza series y películas por delante del teatro, aunque deja claro que no cierra ninguna puerta.
Mirando al futuro, la actriz habla con prudencia. Con un nuevo representante y ganas de seguir trabajando, admite que el camino no es sencillo, pero se muestra agradecida, feliz y satisfecha por el trabajo realizado, las oportunidades que ha podido aprovechar y todas aquellas que llegarán.
