Nicolás Cabanes se harta de tantas promesas y La Nucía puede ser su último rallye

Rally

El 29 de noviembre pasado es una fecha que nunca olvidará Nicolás Cabanes. Un día que hoy cobra más sentido si cabe después de tener casi asumido que su continuidad en el mundo de los rallyes empieza a tener fecha de caducidad.

Aquel sábado ya de noche ponía fin a cuatro años de anhelos tras convertirse en el primer piloto alicantino en conquistar la Clio Trophy Spain de asfalto, la copa de promoción más prestigiosa a nivel nacional. Después de kilómetros y más kilómetros contra el crono, el título se decidió por apenas 1,2 segundos, un suspiro dentro del mundo de la velocidad.

El premio por aquella conquista, estipulado por reglamento, era poder disfrutar de un Alpine A110 Rallye GT, que ponía Renault España, para disputar tres carreras del Supercampeonato de España en la nueva temporada.

Un sueño al alcance de unos elegidos, como entrar en otra galaxia, por disponer de un volante oficial. La realidad posterior fue otra muy distinta, cruda se podría decir para el piloto alcoyano, quien tilda de “premio envenenado” una cesión con unas condiciones leoninas que suponía “poner un dinero que no dispones”.

“Otras marcas”, explica Nicolás Cabanes, “como Peugeot o Hyundai sí que recompensan al ganador de su copa promoción con la cesión de un coche oficial a gastos pagados, sin tener que poner nada a cambio. Renault te exige una condiciones en las que para correr con ellos tienes que poner dinero y encima el seguro no cubre la totalidad de los daños en caso de accidente grave. Es un riesgo muy grande que podía llevarte a tener que hipotecarte de por vida y no es una buena idea por un par o tres de carreras”, admite el alcoyano.

El mediano de la saga de los Cabanes buscó un plan B, que pasaba por empezar a tocar puertas y tratar de encontrar el apoyo en las instituciones provinciales, como ocurre en otras Comunidades que sí están respaldando el talento local. Entonces se encontró que “llamadas que me dijeron que llegarían, no llegaron”, se lamenta.

No le quedó otra que asumir la nueva realidad que rodea el patrocinio en el mundo del motor. “No importa el talento que pueda tener un piloto, su proyección, sino que su historia venda”, admite Nicolás Cabanes, quien asegura sentirse “frustrado” y “desengañado” por entender que el mundo del deporte y en especial el de los rallyes, se rige por otras reglas.

“Es una pena –reconoce– porque te haces unas ilusiones, entiendes que ganar un título de una copa tan importante como es la Clio Trophy Spain puede ser un valor añadido para que se te tenga más en cuenta y se valore lo que has conseguido, pero la realidad es completamente distinta a lo que me ha terminado sucediendo”, se resigna.

Ahora mismo no tiene claro su futuro, solo que tomará la salida la semana que viene en el 32 Rallye La Nucía Mediterráneo-Trofeo Costa Blanca “porque es el de casa”, después de esa primera cita del Supercampeonato de España de rallyes de asfalto “veremos que pasa, pero lo normal es que no haga el resto del campeonato”, confiesa.

Es más, la conversación con Nicolás Cabanes es a través del teléfono, puesto que el piloto alcoyano se encuentra en Praga de Erasmus, para completar sus estudios como ingeniero, y no tiene previsto volver a España hasta mayo próximo, cuando la próxima cita del Supercampeonato de España será el Rallye Sierra Morena, el 17 y 18 de abril.

“La semana que viene –concreta– viajaré a España, estaré los días justos para correr el Rallye La Nucía, y regresaré a Praga. Esa desilusión que ahora mismo tengo hace que me encuentre bastante desconectado. En cualquier caso, me conozco y mi pasión son los rallyes, desde bien pequeñito que he vivido ese mundo en casa y en el momento que me suba al coche todo cambiará y mi pensamiento estará dirigido en ganar”, admite.

Su mayor “rabia”, según desvela, es verse relegado a un callejón sin salida justo cuando pensaba que su carrera como piloto iba a despegar: “Un piloto de rallyes no es como un ciclista o un jugador de fútbol que con 30 años está en una cuesta abajo de su carrera. Yo tengo 32 y creo que estoy en ese punto de madurez y de conocimiento ideal para seguir creciendo. No me sirve de desahogo que Paco Puertas, subcampeón en asfalto y campeón de la Clio Trophy Spain de tierra, se encuentre en mi misma situación. No es justo que veas por redes sociales que ese coche que por reglamentación iba a ser para ti, lo pilote alguien que llevaba varios años alejado del mundo de los rallyes”, trata de consolarse.