Teresa Galbis ya compite con las mejores
La gimnasta alcoyana, miembro del Club Gimnàstic Esport, ha debutado en la Liga Iberdrola con el Xelska Illes Balears
La gimnasia era lo suyo antes de saber que era lo suyo. “Desde bien pequeña era muy enérgica, le encantaba hacer saltos y volteretas”, recuerda Miriam Solbes, madre de Teresa Galbis. Toda esa energía encontró cauce a los ocho años, cuando Teresa entró por primera vez en el Club Gimnàstic Esport Alcoi.
Lo que comenzó como una actividad extraescolar dos días por semana se ha convertido en una rutina más exigente y que, bajo la dirección de su entrenadora, Simoni Fernández, ya le ocupa cinco días de entrenamiento y tres horas diarias. Y a ese compromiso deportivo se le suma la obligación imprescindible de los estudios para una joven de 15 años y que todavía cursa 4º de ESO en el colegio Carmelitas.
Pero Teresa ha aprendido a organizarse. “Sabe que la prioridad son los estudios”, explica su madre. Y lo cierto es que, hasta ahora, las notas acompañan, tal y como reconocen. En lo puramente deportivo, la gimnasia artística no es sencilla de entender para quien la observa desde fuera. Existen distintas categorías —Escolar, Base y Vía Olímpica— y, dentro de cada una, aparecen niveles con mínimos técnicos que hay que superar para ascender.
Teresa Galbis compite en Vía Olímpica 8, un escalón alto dentro de su categoría, donde se trabaja sobre cuatro aparatos y el margen de error es mínimo. La exigencia física y mental es constante. No basta con ser ágil, sino que también es imprescindible ser fuerte, precisa y resistente a la presión.
Y Teresa Galbis lo está sabiendo llevar muy bien. El último paso adelante en su trayectoria ha llegado este mes de febrero con su estreno en la Primera División de la Liga Iberdrola, la máxima competición por equipos en la gimnasia artística femenina española.
Y lo hizo representando al Xelska Illes Balears, un club puntero a nivel nacional y habitual en la élite, con varios títulos de la Liga Iberdrola en sus vitrinas. Teresa Galbis tomaba así el testigo en el Xelska Illes Balears de otra gimnasta alcoyana ilustre, Maia Llácer, quien ha dejado Palma para enrolarse en las filas del Covadonga asturiano.
Para Teresa Galbis, la llamada para participar en este estreno de la Liga Iberdrola fue inesperada. “No entraba en sus planes”, admite Miriam. Y, sin embargo, allí estuvo, en el Germans Escalas de Palma de Mallorca, compitiendo con y contra algunas de las mejores gimnastas del país. En la primera fase de la Liga Iberdrola, su equipo logró la tercera posición. Teresa Galbis, pese a arrastrar molestias físicas, firmó la tercera mejor nota en salto y contribuyó así de forma decisiva al buen resultado de su equipo.
La experiencia ha significado un salto cualitativo para Teresa Galbis. Pese a ser su segundo año entrenando a las órdenes de Pedro Mir, uno de los técnicos más prestigiosos del panorama nacional e internacional, poder practicar en las instalaciones del Xelska es algo que le sigue impresionado. “Alucina cuando va”, confiesa su madre.
Las diferencias en medios y recursos son notables. En Alcoy, los clubes, de menor tamaño y magnitud, hacen lo que pueden y no escatiman en esfuerzos, pero las infraestructuras no siempre acompañan. La futura construcción del pabellón en la Zona Norte abre una puerta a la esperanza, aunque de momento, para crecer a nivel profesional en este deporte, toca desplazarse.
Y es que, también en este sentido, la gimnasia es tan bonita como exigente. Las carreras suelen ser cortas y cada temporada cuenta. Teresa lo sabe. También su familia, que asume viajes, hoteles, la compra de material y la logística de acompañar a la joven en sus competiciones por toda España.
La beca deportiva del Ayuntamiento de Alcoy ayuda a aliviar parte de los gastos. El reconocimiento como Deportista de Élite por parte de la Conselleria d’Esports le permite convalidar algunas asignaturas, aunque no implica apoyo económico directo.
El crecimiento de Teresa Galbis es notable. El año pasado, sin ir más lejos, se proclamó campeona autonómica de la Comunitat Valenciana en su categoría y completó una buena actuación en el Campeonato de España disputado en Pamplona. Ahora, su objetivo es el de “preparar elementos de mayor dificultad para aspirar al podio nacional”. Subir de nivel, quizá acercarse algún día a la Vía Olímpica 10. Pero sin prisas.
Su círculo más cercano describe a Teresa como una compañera responsable, disciplinada y muy exigente consigo misma. Competitiva y constante. No se permite relajarse. Esa mentalidad explica en parte su crecimiento. De momento, la gimnasia es su ilusión, su espacio propio. No hay demasiados planes a largo plazo, más allá de seguir creciendo y disfrutando del camino. Primero, terminar la ESO con buenas notas y comenzar Bachillerato. Después, seguir entrenando. Seguir mejorando. Seguir soñando. El resto, si tiene que llegar, llegará.
